El Peso Mexicano se Impulsa: Análisis de la Fortaleza Cambiaria en un Contexto Global Incierto

En medio de un panorama global complejo, con guerras comerciales, tensiones geopolíticas y ajustes en las tasas de interés de las principales economías, el peso mexicano ($MXN) ha mostrado una resistencia y fortaleza notables. En noviembre de 2025, alcanzó su mejor nivel en varios meses frente al dólar estadounidense, una noticia que llena portadas financieras pero que genera dudas sobre su traducción al bienestar cotidiano.
Los motores de la apreciación
Varios factores confluyen para explicar la fortaleza del peso:
- Altas tasas de interés de Banxico: El Banco de México ha mantenido una política monetaria restrictiva, con tasas de interés relativamente altas para combatir la inflación. Esto atrae a inversores extranjeros en busca de rendimientos atractivos en bonos mexicanos (deuda gubernamental), lo que aumenta la demanda de pesos.
- Flujos de inversión (nearshoring): La tendencia de "nearshoring" o relocalización de cadenas de suministro cerca de EE.UU. continúa generando expectativas de fuertes inversiones extranjeras directas en México, lo que también fortalece la moneda.
- Remesas récord: El flujo de remesas enviadas por mexicanos en el exterior se mantiene en niveles históricamente altos, inyectando dólares a la economía que son convertidos a pesos.
- Debilidad relativa del dólar: Expectativas de que la Reserva Federal de EE.UU. pueda comenzar a recortar sus tasas de interés presionan a la baja al dólar a nivel global, beneficiando a monedas como el peso.
La paradoja: moneda fuerte, economía débil
Aquí surge la principal crítica. Una moneda fuerte no necesariamente se traduce en una economía fuerte para la mayoría de la población:
- Exportadores afectados: Un peso caro hace menos competitivas a las exportaciones mexicanas (autos, manufacturas), lo que puede afectar el crecimiento y el empleo en esos sectores.
- Inflación interna persistente: Aunque el tipo de cambio ayuda a abaratar las importaciones (como gasolina y algunos alimentos), la inflación en México sigue siendo alta debido a factores estructurales internos (problemas logísticos, climáticos, especulación).
- Desconexión con el consumo: Las familias no sienten en su bolsillo la fortaleza del peso, ya que sus ingresos no crecen al mismo ritmo que los precios de la canasta básica y los servicios.
Un logro frágil en un mundo volátil
La fortaleza del peso es, en gran medida, un logro de política monetaria y un reflejo de factores externos favorables. Sin embargo, es frágil. Un cambio abrupto en el sentimiento de los inversionistas, un shock geopolítico o un deterioro mayor de la economía interna podrían revertir la tendencia rápidamente.
El verdadero desafío para el gobierno no es solo mantener un tipo de cambio favorable, sino implementar políticas que transformen esta fortaleza financiera en crecimiento económico inclusivo, generación de empleos bien pagados y control de la inflación para el consumidor final. De lo contrario, el "superpeso" seguirá siendo una estadística macroeconómica desconectada de la realidad en las calles.


