México 2025: Entre el Cansancio Social y la Incertidumbre Política

El ánimo que predomina en amplios sectores de la sociedad mexicana a finales de 2025 puede resumirse en dos palabras: cansancio e incertidumbre. No se trata solo de la fatiga por la polarización política, sino de un agotamiento multidimensional: económico, de seguridad y de esperanza en el futuro. La sensación de que las instituciones ya no responden, o lo hacen para beneficio de unos cuantos, se ha instalado como un malestar generalizado.
Las fuentes del desgaste
Este clima no surgió de la nada. Es el resultado acumulado de varias crisis que se perciben como mal gestionadas:
- Inseguridad desbordada: Hallazgos como las 400 bolsas con restos humanos en Jalisco son puntos extremos de una violencia cotidiana que no cede, erosionando la sensación básica de protección del Estado.
- Economía en la cuerda floja: Aunque el peso se fortalece, millones de familias no sienten mejoría en su bolsillo. La inflación en productos básicos y la precariedad laboral mantienen la presión económica.
- Fractura social y política: El discurso oficial que divide entre "ellos y nosotros", y la descalificación de cualquier protesta como obra de la "derecha" o "bots", ha profundizado las divisiones y alienado a sectores que antes eran indiferentes.
La pérdida de rumbo percibida
La narrativa de "transformación" que dio cohesión al proyecto de gobierno en sus inicios parece haber perdido fuerza ante la realidad de problemas estructurales no resueltos. En su lugar, muchos ciudadanos perciben un gobierno más reactivo que propositivo, más ocupado en controlar la narrativa (mañaneras, ataques a críticos) que en ofrecer soluciones concretas y medibles a los grandes desafíos nacionales.
¿Hacia dónde?
Este cansancio no es necesariamente sinónimo de una oposición política fortalecida. A menudo se manifiesta como apatía o cinismo. Sin embargo, también puede ser el caldo de cultivo para estallidos sociales espontáneos, como se ha visto con algunas marchas recientes. El gran riesgo para la estabilidad del país es que esta fatiga ciudadana se transforme en desesperación o en un vacío de autoridad que otros actores (criminales, extremistas) puedan llenar.
Superar este momento requerirá, más que grandes discursos, gestos genuinos de unidad, escucha auténtica a las demandas ciudadanas y resultados tangibles en seguridad, justicia y economía. De lo contrario, México podría estar entrando en un prolongado periodo de malestar y paralización.


