Más Vacaciones, ¿Menos Aprendizaje? El Debate del Calendario Escolar 2025-2026

La Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció modificaciones al calendario escolar 2025-2026, destacando una ampliación del periodo vacacional de invierno. La medida, celebrada por muchas familias, ha reavivado una discusión antigua en la pedagogía mexicana: el equilibrio entre el tiempo de descanso y la garantía de una educación de calidad con horas lectivas suficientes.
Los argumentos a favor: bienestar integral
Los defensores de la medida argumentan que:
- Salud mental: Estudiantes y docentes enfrentan un estrés significativo. Vacaciones más largas permiten un descanso real y desconexión.
- Convivencia familiar: Facilita que las familias, especialmente aquellas con padres que trabajan, puedan planificar viajes o tiempo de calidad juntos en fechas importantes.
- Recarga docente: Los maestros tienen tiempo para planificar, capacitarse y evitar el burnout, lo que a la larga beneficia la enseñanza.
Las críticas: calidad y desigualdad
Los críticos señalan varios puntos de preocupación:
- Pérdida de tiempo educativo: México ya tiene menos días de clase efectivos que el promedio de la OCDE. Reducirlos más podría impactar en el logro de aprendizajes clave, especialmente tras los rezagos post-pandemia.
- Desigualdad de acceso: No todas las familias pueden ofrecer actividades enriquecedoras durante las vacaciones. Para muchos niños, la escuela es un espacio de alimentación, seguridad y estímulo que se pierde.
- Logística familiar: Para hogares con ambos padres trabajando, vacaciones más largas representan un desafío de cuidado y un gasto extra no siempre asumible.
La discusión de fondo: ¿qué prioriza el sistema?
El debate trasciende las vacaciones. Pone sobre la mesa la pregunta central: ¿está optimizado el tiempo escolar que sí existe? Expertos sugieren que el foco debería estar en mejorar la calidad de la enseñanza dentro del aula, más que solo en la cantidad de días. Invertir en infraestructura, formación docente y métodos pedagógicos efectivos podría compensar un calendario ligeramente más corto.
La decisión de la SEP refleja una tendencia global a reconsiderar los calendarios rígidos. Sin embargo, su éxito dependerá de que no sea una medida aislada, sino parte de una reforma más profunda que garantice que cada día de clases cuente el doble.


